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Contratar una agencia 5 de febrero de 2025 9 min de lectura

7 errores al contratar una agencia de desarrollo de software

Hay empresas que pierden más de 40.000€ y medio año de calendario por elegir mal la agencia de desarrollo. Estos son los 7 errores más comunes al contratar y cómo evitarlos antes de firmar.

Equipo Edisik
7 errores al contratar una agencia de desarrollo de software

Hay empresas que han perdido más de 40.000€ y seis meses de calendario por elegir mal la agencia de desarrollo. No siempre es por incompetencia: muchas veces ocurre porque ninguna de las dos partes alineó expectativas desde el principio. Estos son los 7 errores más comunes que vemos cuando una empresa contrata una agencia de software, sacados de conversaciones reales con fundadores que buscaban rescatar su proyecto.

1. Elegir solo por precio

El error más frecuente es comparar presupuestos sin entender qué incluye realmente cada propuesta. Dos cifras parecidas pueden esconder alcances completamente distintos, y dos cifras muy distintas pueden estar ofreciendo lo mismo.

Ejemplo real: una empresa recibió tres ofertas para un SaaS. Una de 12.000€ con un desarrollo básico, otra de 24.000€ que incluía UX/UI y testing, y un freelancer a 7.000€ con una propuesta poco concreta. El cliente eligió la más barata. El proyecto se abandonó al 60% de avance, con el código sin documentar y sin nadie que pudiera continuarlo.

  • Pide un desglose detallado del presupuesto, partida por partida.
  • Aclara de forma explícita qué queda fuera del alcance.
  • Compara servicios equivalentes, no solo cifras finales.

Red flag: si una agencia te da un precio «final» en la primera llamada, sin entender tu negocio ni tu arquitectura actual, esa cifra no puede ser precisa. O está sobrevalorada para cubrirse, o está infravalorada y acabarás pagando los extras después.

2. No verificar el portfolio con contexto

Las capturas bonitas dicen muy poco sobre la capacidad real de ejecución. Un portfolio atractivo puede ocultar proyectos en los que la agencia tuvo un papel menor o que nunca llegaron a producción. Por eso conviene preguntar con detalle por cada caso que te enseñan.

  • ¿Cuál fue su papel concreto en cada proyecto?
  • ¿Puedes hablar con el cliente como referencia?
  • ¿Qué retos técnicos encontraron y cómo los resolvieron?
  • ¿Cómo gestionaron los cambios de alcance?
  • ¿Cuánto duró el proyecto de principio a fin?

Si solo enseñan trabajo genérico, pregunta por su experiencia en tu sector. No tener casos previos en tu industria no es descalificante, pero importa para entender la curva de aprendizaje y el tiempo que necesitarán para comprender tu negocio.

3. Firmar contratos vagos sobre entregables

Un acuerdo que solo dice «desarrollo de plataforma web», sin funcionalidades concretas, es una invitación a las disputas por scope creep. Cuando el alcance no está escrito con precisión, cada parte recuerda lo que le conviene y los desacuerdos aparecen justo en mitad del proyecto.

El contrato debe especificar como mínimo:

  • Lista de funcionalidades con priorización (imprescindible frente a deseable).
  • Entregables por hitos, con criterios de aceptación claros.
  • Procedimiento para gestionar cambios de alcance.
  • Propiedad del código.
  • Cláusulas de terminación anticipada.
  • Soporte posterior al lanzamiento.

Contrasta lo vago con lo preciso. «Sistema de autenticación de usuarios» no significa nada; en cambio, «registro con email y contraseña, login, recuperación de contraseña, verificación por email, gestión de roles y opción de OAuth» describe exactamente qué se va a construir y qué se puede exigir.

4. Ignorar las red flags en la comunicación

Cómo se comunica una agencia durante la fase de venta predice cómo se comunicará durante el proyecto. Si en la etapa en la que más interés tienen en agradarte ya hay fricciones, esas fricciones no harán más que crecer una vez firmado el contrato.

Señales de alarma

  • Respuestas que tardan más de 48 horas.
  • Contacto solo comercial, sin acceso a ningún perfil técnico.
  • Respuestas genéricas sobre «buenas prácticas» que no concretan nada.
  • Presión para firmar rápido.
  • Ausencia de preguntas difíciles sobre tu negocio.

Buenas señales

  • Hacen preguntas de discovery para entender el problema.
  • Identifican funcionalidades que conviene dejar fuera de la v1.
  • Explican con claridad los trade-offs técnicos.
  • Tienen un proceso definido de seguimiento e informes.

5. No clarificar la propiedad y los derechos

Hay empresas que descubren, demasiado tarde, que no pueden modificar su propio código sin pagar más a la agencia, o que el producto incluye componentes propietarios que impiden migrar a otro proveedor. La propiedad y los derechos hay que cerrarlos por escrito antes de empezar.

  • Porcentaje de propiedad del código entregado.
  • Acceso al repositorio y a todo su historial.
  • Responsabilidad sobre las licencias de terceros utilizadas.
  • Infraestructura configurada en cuentas cloud que controlas tú, no la agencia.
  • Entrega de la documentación técnica, incluidos los diagramas de arquitectura.

6. No preguntar sobre el proceso de desarrollo

Asumir que todas las agencias trabajan igual es un error caro. El proceso determina la visibilidad que tendrás sobre el avance y la rapidez con la que se detectan los problemas. Pregunta siempre cómo trabajan antes de firmar.

  • Fase de discovery y planificación.
  • Metodología ágil y cómo la aplican en la práctica.
  • Frecuencia de updates y acceso a un entorno de staging.
  • Protocolo de clasificación y priorización de bugs.
  • Quién será tu punto de contacto.
  • Revisiones de código y testing automatizado.

Para proyectos de más de 10.000€, lo razonable es esperar:

  • Reuniones de kickoff con el equipo técnico, no solo con el comercial.
  • Demos de progreso quincenales.
  • Acceso a staging para probar antes de desplegar a producción.
  • Documentación de las decisiones técnicas importantes.

7. Olvidar el plan post-lanzamiento

El lanzamiento es aproximadamente el 50% del esfuerzo. El resto es mantenimiento, corrección de bugs y nuevas funcionalidades que pedirán los usuarios una vez empiecen a usar el producto. Tratar el lanzamiento como la línea de meta es uno de los errores más costosos.

Errores habituales

  • Tratar el lanzamiento como el fin del proyecto.
  • No presupuestar el mantenimiento, que suele rondar el 15%–20% del coste inicial al año.
  • No distinguir entre soporte y desarrollo de funcionalidades nuevas.

Antes de firmar, acuerda estos puntos:

  • Periodo de corrección de bugs posterior al lanzamiento (entre 30 y 90 días).
  • SLA de respuesta para las incidencias críticas.
  • Coste del retainer de soporte (habitualmente desde unos 800€ al mes, según el alcance).
  • Proceso para solicitar y presupuestar nuevas funcionalidades.

Cuándo NO contratar una agencia

Contratar una agencia no siempre es la mejor decisión. Conviene reconocer las situaciones en las que encaja y aquellas en las que es preferible buscar otra vía.

No encaja cuando el software es tu producto central y planeas escalarlo, cuando todavía no tienes claridad de producto, cuando esperas microgestionar el día a día del equipo, o cuando tu presupuesto es demasiado ajustado para el alcance que pides.

Sí encaja cuando necesitas lanzar rápido sin un equipo técnico interno, cuando el alcance está bien definido y los plazos son claros, cuando el producto no es tu core, o cuando quieres validar una idea sin montar un equipo a tiempo completo.

La mayoría de los proyectos que fracasan no lo hacen por la tecnología, sino porque nadie alineó expectativas antes de empezar.

Sobre Edisik

En Edisik ayudamos a las empresas a construir software a medida y llevarlo a producción, actuando como su partner tecnológico: web, móvil, cloud, software empresarial, bases de datos, APIs, seguridad y cumplimiento normativo. Si estás valorando contratar una agencia, te ayudamos a alinear expectativas antes de firmar nada.

Preguntas frecuentes

01 ¿Qué presupuesto debería esperar?
Un proyecto acotado o MVP ronda los 6.000€–15.000€; un producto de complejidad media, entre 15.000€ y 40.000€; y una plataforma compleja o a gran escala, a partir de 40.000€. El rango concreto depende del alcance, las integraciones y la escala que necesites desde el inicio.
02 ¿Es posible un MVP por 8.000€?
Sí, con un alcance bien acotado se puede entregar algo sólido y listo para producción. Lo que no cabe por esa cifra es un producto lleno de funcionalidades: ahí es donde aparecen los recortes (perfiles junior, sin QA).
03 ¿Precio cerrado o tiempo y materiales?
El precio cerrado exige un alcance perfectamente definido, algo poco habitual en la práctica. El modelo de tiempo y materiales con un tope mensual suele ser más realista, porque permite ajustar el alcance sobre la marcha sin sorpresas.
04 ¿Cuánto cuesta añadir una app móvil?
Con un único código para Android e iOS (Flutter, React Native), de 8.000€ a 25.000€. El nativo puro, plataforma por plataforma, sube el coste. Una PWA es lo más económico.
05 ¿Qué pasa si se agota el presupuesto a mitad de proyecto?
Un buen equipo entrega por fases funcionales, de modo que en cada hito tengas algo usable. El resultado puede ser un producto incompleto, pero funcional, en lugar de perderlo todo si el presupuesto se queda corto.